La Biblia desde el siglo XXI

El Éxodo [4]: ¿Evidencias de emigrantes israelitas en Egipto?

14.01.2020 00:00
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En el anterior post de esta serie hice una pequeña digresión para revisar la idea de "evidencia arqueológica", puesto que como tantos otros términos científicos, a éste también se le asocia una aureola de "certeza" y "autoridad" que en ocasiones desmerecen: No siempre que se cita evidencia arqueológica de suceso antiguo ha de ser cierto; ni siempre que se afirme la ausencia de evidencias tiene por qué ser verdad.

Y claro, el colmo está cuando para un mismo relato antiguo encontramos tanto arqueólogos que afirma contar con evidencias que lo corroboran, como expertos que niegan categóricamente esa posibilidad. Pues bien, esto es justo lo que sucede con los relatos sobre la estancia de los israelitas en Egipto y el posterior éxodo.

El documental de Timothy P. Mahoney que venimos comentando nos viene muy bien para intentar aplicar el consejo que incluí al final del post anterior: “tomarse el tiempo necesario para analizar las informaciones sobre las que se basan las conclusiones de los expertos”. En sus casi dos horas de duración hace un repaso bastante exhaustivo de las opiniones de expertos, tanto de los que afirman evidencias arqueológicas de los relatos del Éxodo, como de los que las niegan. En los dos primeros posts de esta serie comentamos los argumentos de los negacionistas (básicamente, la discordancia de fechas). También revisamos las razones que han podido llevarles a distanciar fechas de posibles evidencias arqueológicas de las correspondientes a los supuestos acontecimientos relatados en la Biblia. Pero nada comentamos sobre las supuestas evidencias arqueológicas de apoyo a los relatos del Éxodo que aportan los que así lo creen.

 

El poblado de pastores cananeos emigrantes

Pues bien, hoy repasaremos uno de los descubrimientos arqueológicos que se presentan como argumento de la historicidad de la emigración de los israelitas a Egipto. Y “mire usted por donde”, justamente lo haremos sirviéndonos de las declaraciones de un arqueólogo negacionista:  Mamfred Bietak, egiptólogo de la universidad de Viena que dirige a un equipo austriaco que trabaja desde hace tres décadas en el Delta del Nilo.

Según relata Mahoney en su documental, cuando andaba más bien pesimista respecto a encontrar evidencias del paso de los israelitas Egipto, tuvo noticias del descubrimiento de “una ciudad y unas gentes que parecían coincidir con el relato bíblico, pues se encontraban justo donde estaba la ciudad de Ramsés, el lugar que la Biblia sitúa a los Israelitas”. Se trataba de los descubrimientos del equipo de Bietak, así que se trasladó a la zona y le pidió que le hablase del descubrimiento, a lo que arqueólogo respondió:

Descubrimos los restos de una enorme ciudad de 250 hectáreas, con una población de entre 25000 y 30000 personas. Se trataba de unas gentes oriundas de Canaán, la posterior Siria Palestina. Puede que en un primer momento llegasen aquí en calidad de súbditos de la corona egipcia, o con el beneplácito de la corona egipcia. Es evidente que esta ciudad gozaba de un cierto estatus especial como una zona libre o algo por el estilo.

A la pregunta de si quizás aquellos extranjeros venidos a la zona podrían ser los primeros israelitas, respondió Bietak:

Hay señales que indican que eran pastores. No hemos dejado de encontrar hoyos en la tierra con cabras y ovejas. Por eso sabemos que eran pastores, probablemente beduinos, con muchas cabezas de ganado pastando en derredor. Pero asociarlos con los primeros israelitas es una cuestión peliaguda”.

La respuesta de Bietak, ciertamente evasiva hacia el final (“... asociarlos con los primeros israelitas es una cuestión peliaguda), dejó bastante perplejo a Mahoney. Y es que le parecía que las características de lo descubierto encajaban muy bien con lo relatado en la Biblia.

 

Las coincidencias con el relato bíblico

1) Coincide la zona (“se encontraban justo donde estaba la ciudad de Ramsés, el lugar que la Biblia sitúa a los Israelitas), puesto que es justo la zona que el Faraón concedió a José para morada de sus familiares. Allí es donde excava Bietak, y allí justamente fue a donde se dirigió el clan de Jacob. (Lee en Génesis 47:11)

2) Coincide a grandes cifras la estimación de habitantes de Bietak (“una población de entre 25000 y 30000 personas) con lo que se puede estimar sobre la tasa de reproducción de las primeras generaciones de israelitas en el lugar. Si lees en Génesis 46:1-27 te puedes hacer una idea de cuantos entraron en Egipto y los que pudieron ser unas cuantas décadas más tarde. Ten en cuenta que en la cifra de 70 personas que menciona el versículo 27 (la suma de los 66 más José, sus dos hijos y el mismo Jacob) no están incluidas las esposas, ni los descendientes de las mujeres casadas con varones ajenos al clan de Jacob (según el versículo 26, en la cuenta de 70 sólo están los descendientes de los lomos de Jacob, es decir: su descendencia directa por la cadena de los 12 hijos varones). Además de esos descendientes directos de Jacob es preciso añadirles las esposas (que bien sabéis que por aquel entonces cada esposo tenía varias mujeres), los maridos de las mujeres que hubiesen optado por añadirse al clan de Jacob, y también los esclavos que les servían, con todos sus familiares. Teniendo en cuenta todas esas otras personas, estimo que no entraron en Egipto menos de unas 300 almas.

La cuestión es que Bietak, para el poblado que descubrió estima una población en los tiempos que fue habitado de unos 25.000 a 30.000. Muy lejos de esas 300 personas que supongo que entraron junto con Jacob cuando fue llamado por José para que habitara en la zona del Delta del Nilo. Pero claro, unas vez instalados, comenzaron a reproducirse. La pregunta es: ¿Cuanto tiempo tardaron en llegar a una población similar a la que estima Bietak?

Lo cierto es que no se cómo calcular esa cifra, pero teniendo en cuenta la alta natalidad que tenían por aquellas fechas y la práctica de la poligamia que mantenían los israelitas, la tasa de reproducción debió ser muy alta, sólo frenada por la también alta mortalidad. Pero es importante recordar que cuando los Israelitas fueron a Egipto lo hicieron en unas condiciones privilegiadas: llamados por José, el gobernador de todo Egipto (Génesis 41:44), y con el beneplácito del Faraón (Génesis 45:17,18). Esto les dio acceso a unas tierras especialmente fértiles por las cíclicas anegadas del Nilo, lo cual redundó en unas buenas condiciones de vida que sin duda mermó en gran manera la tasa de mortalidad que hubiesen tenido por la zona de Canaán. No sin razón reflexionaba un faraón muy posterior a la llegadas de Jacob sobre el peligro que suponían sus descendientes en el territorio: “Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.” Éxodo 1:6-7). (Nota: El comentario bíblico de Jamieson, Fausset y Brown (JFB) anota en relación a la tasa de reproducción de los israelitas: “Estaban viviendo en un país, donde, según el testimonio de un escritor antiguo, las madres tenían tres, y a veces cuatro hijos en un parto...” Véase el comentario de JFB a Éxodo 1:1).

3) Coincide el territorio desde el que emigraron (“gentes oriundas de Canaán). Es esto supongo que no habrá dudas: “Y habitó Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán”(Génesis 37:1).

4) Coinciden las especialmente favorables circunstancias que les abrieron la posibilidad de ocupar la zona (“llegasen aquí en calidad de súbditos de la corona egipcia, o con el beneplácito de la corona egipcia”). Ya señalé en el segundo apartado el privilegio que tuvieron los israelitas de entrar con el beneplácito del Faraón. Pero corrijo, pues no sólo fue con su beneplácito, sino que fue su expreso deseo: “Y dijo Faraón á José: Di á tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, é id, volved á la tierra de Canaán; tomad á vuestro padre y vuestras familias, y venid á mí...” (Génesis 45:17-18)

5) Coincide el status privilegiado del que gozaban en la zona ("esta ciudad gozaba de un cierto estatus especial como una zona libre o algo por el estilo"). La anterior cita de Génesis 45:17-18 la dejé en puntos suspensivos expresamente para terminarla en este apartado, pues da perfecta idea del estatus de privilegio del que gozaron por bastante tiempo José, sus hermanos y sus descendientes: “ ... tomad á vuestro padre y vuestras familias, y venid á mí, que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y comeréis la grosura de la tierra”.

6) Coincide la actividad principal a la que se dedicaban (“eran pastores”). Tampoco caben muchas dudas respecto a la dedicación de Jacob y sus descendientes: “Y fueron sus hermanos á apacentar las ovejas de su padre en Sichêm. Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí. Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta” (Génesis 37:12-14. Nota: Israel es el nombre con el que fue “renombrado” Jacob. Véase en Génesis 32:28).

 

Las dudas de Bietak

¡Vaya! Esto es muy interesante. Acabamos de ver que el mismo Bietak, en base a sus observaciones en el sitio de excavación, enumera una serie de características atribuibles a los antiguos moradores de la zona donde excavan. Y, ¡curiosamente!, estas características coinciden con lo que se deprende del relato bíblico sobre la emigración de la familia de Jacob cuando fue llevada a Egipto por mediación de su hijo José.  ¿Cual es la razón que tiene Bietak para descartar a los descendiente de Jacob como posibles antiguos ocupantes del poblado que ahora está excavando?

Esa razón la comentó Bietak, está recogida en el documental y es muy significativa:

En mi opinión, el asentamiento de los primeros israelitas en Canaán no tuvo lugar hasta el siglo XII AC en adelante”.

Bueno, al menos no es una razón. El mismo Bietak admite que es una "opinión". Aunque supongo que sabrá de las opiniones de otros expertos que fechan la llegada de la familia de Jacob a Egipto varios siglos antes, y también que Mahoney le entrevista para un documental que justamente trata de dilucidar la polémica de fechas . Eso explicaría la diplomática respuesta de Bietak ("En mi opinión...).

Lo cierto es que tal como se observa en el documental, las conclusiones de Bietak sobre la relación de su descubrimiento con la llegada de los israelitas a Egipto están "contaminadas"con un"prejuicio". Y es que da por supuesto que llegaron durante el Imperio Nuevo, y no durante el Imperio Medio. Si ciertamente los israelitas llegaron a Egipto durante el Imperio Medio, lo descubierto por Bietak encaja con el relato bíblico. Te sugiero que repases los dos primeros posts de esta serie y saques tus propias conclusiones.

 

Enlace al mencionado documental : "Patrones de evidencia: El Éxodo".

 

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