La Biblia desde el siglo XXI

Falacia atea: La ley moral no tiene que ver con Dios.

29.08.2014 00:00

(Una colaboración de Josué Ferrer)

Si Dios no existe…todo está permitido; y si todo está permitido la vida es imposible”.
Fiodor Dostoyevski (escritor).

“Dos cosas hay en el mundo que me llenan de admiración: el cielo estrellado fuera de mí y el orden moral dentro de mí”. Estas palabras pueden leerse en la lápida del filósofo Inmanuel Kant. La ley moral es una de las evidencias más notables de la existencia de Dios. Todos tenemos una voz interior, una voz de la conciencia que nos insta a hacer el bien y que nos mueve al remordimiento cuando hacemos el mal. ¿Quién ha puesto esta ley moral dentro de nosotros? Nuestro Creador, sin duda.

A veces motivos poderosos (el amor por el dinero, una pasión desordenada…) nos hacen cometer acciones perversas… Lo habitual es que aparezca el remordimiento pues algo en nuestro fuero interno nos dice que hemos obrado mal pero también es cierto que hay gente sumamente depravada incapaz de arrepentimiento o de sentir empatía con el sufrimiento ajeno, ellos tienen su conciencia cauterizada, la Biblia habla de ellos (1 Timoteo 4:2), pero son una minoría, la excepción a la regla.

¿Quién nos ha impuesto esa moral interior? ¿Los hombres? No. Ni siquiera el más tiránico de los gobiernos ha legislado jamás contra los pensamientos y sentimientos interiores, sólo contra su expresión a través de acciones externas. Además, si la moral fuera una enseñanza humana claramente entraríamos en graves contradicciones puesto que unos defenderían una cosa y otros la contraria, o una acción con el paso del tiempo pasaría de considerarse buena a mala o al revés.

¿Pero acaso no ha sucedido eso? ¿No ve la sociedad hoy el aborto con buenos ojos cuando antes era escandaloso? Sí, pero porque nadie le muestra públicamente el cadáver sanguinolento del recién abortado. O porque se le ha engañado a base de mentiras diciendo que no es un ser humano sino una célula. O porque los intereses egoístas priman en ocasiones. Puede haber muchas razones, pero éstas apuntan más a no hacer caso a nuestra voz interior que a un cambio real de la misma.

Admito no obstante que hay algunos aspectos de la moral que pueden quedar sujetos a las circunstancias y vaivenes de tiempo, lugar, modas, culturas… Pero lo sustancial permanece inmutable. Siempre será bueno ayudar a la gente de forma desinteresada, dar buenos consejos, cuidar de los enfermos o hacer justicia. Siempre será algo malo robar el dinero de los otros, aprovecharse de la fuerza para abusar del débil, mentir, estafar, culpar a un hombre inocente o violar a una mujer.

Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Éste fue el mandato de Cristo y ésta es la esencia de la voz de la conciencia que habita en nosotros. Algo en nuestro fuero interno nos dice que existe un Creador, que lo correcto es hacer el bien y no el mal, que debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen y no hacerles lo que no queremos que nos hagan.  Esta ley moral nos la grabó a fuego nuestro Hacedor y es una evidencia de que Él existe.

(Josué Ferrer es el autor del libro "Porqué dejé de ser ateo", así como de otros cuyas reseñas podéis encontrar en su blog)

 

Contacto

BíblicaMente.org

informacion@biblicamente.org

Sitio de búsqueda

Etiquetas FAVORITAS

Historicidad de la Biblia

Ateísmo

Si deseas comentar alguna página, pincha aquí e indícamelo en el mensaje.
Abriré ventana de comentarios para que opines libremente.
Te avisaré cuando esté disponible.

ESTADÍSTICAS WEBNODE
(Desde Nov/08)

3.813.074 Páginas visitadas
813.407 Total visitas
≈244.022 Visitantes únicos

 


 

Micro CHAT
Tú también puedes dejar mensajes, versículos, noticias,...

Pincha en "ayuda" (debajo del botón "publicar") para ver los códigos especiales: negrita, color e inserción de URL.

 

 

 

Un versículo para hoy

 

 

 


 

¡Ayúda a promocionar este sitio!
(Sin dar dinero)

 

 

(CC) Contenidos utilizables sin fines comerciales. Se agradece enlace a originales.

Creado con Webnode